"He
olvidado los hombres que antes fui; sigo el odiado
camino de monótonas paredes que es mi
destino" (JLB).
Caminar por un laberinto sabiendo
que nunca nos enteraremos dónde está la salida.
Quizás caminar por un laberinto
sabiendo que no tiene salida.
O caminar por un laberinto que
tiene tantas salidas que nos quedamos anulados ante las posibilidades.
O paralizarnos por imaginar que
hay falsas salidas y que al cruzarlas creeremos que salimos del laberinto, pero
sólo habremos entrado en uno nuevo.
Tal vez caminar y caminar sin
darnos cuenta jamás que estamos en un laberinto.
O comprender que en realidad no
estamos en un laberinto, pero igual no poder salir del laberinto.
O entender que estamos en un
laberinto y llegar al hartazgo, hasta empezar a romper paredes y encontrar que
detrás hay más y más paredes.
Todas esas sensaciones son menos
asfixiantes que estar en un laberinto y saber cuál es la única salida.

Borgeaino y muy bueno! Un abrazo!
ResponderEliminarMuy bueno! Más o menos así sería lo que siento cada vez que pienso en mi tesis... agobio!!!!!
ResponderEliminarMuy bien captado el sentimiento.
ResponderEliminarGracias a los fugados por dejar su opinión acá y también por hacerme reír.
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