16 abr 2012

Oda al Refresco




“Ser solemne es ser solemne. No es parecerlo. Tal vez uno de los dos grandes males de la modernidad haya sido confundir el ser y el parecer. El otro mal son las citas textuales".

Este es un agradecimiento a vos, 
que escondés los mayores secretos
de la vida y del mundo desconocido,
que hacés de mi boca un fuego
o un humilde témpano de hielo
adivinando qué necesito yo.

Este es un poema a vos,
que nos mostrás el universo cuando
te separan con una tibia caricia de tus pares,
que me pusiste a gente que lo comprende,
para que así yo entendiera todo tu valor,
y también la alegría de efímeramente existir.

Este es un homenaje a vos,
que me enseñaste que la unión prevalece,
que cada adversidad se puede superar,
que en tu sabor mágico la verdad se refugia,
preparada a develarse a quienes te reciben,
y sin rencor frente a los que te ignoran.

Este es un tributo a vos, Refresco,
que me traés el sabor de la vida, 
que me hacés olvidar cualquier tristeza,
y sacar fuerzas para resistir los golpes bajos.
Ya no podés engañar a nadie, Refresco, 
sabemos que sos la definición de felicidad.

Gracias Refresco por mostrarme lo puro
que aún queda en esta tierra condenada,
por hacerme ver que aún sirve conmoverse,
que todavía se pueden lavar las almas.
No resisto, quiero abrir otro rojo paquete, 
y festejar con un brindis simbólico este amor.

Hacés que la maldad parezca un espejismo,
sos la evidencia de que el horror y la injusticia
son nubes pasajeras que el arcoiris hará artísticas.
Y así me voy quedando sin palabras, sin aliento
¿Qué más puedo decirte, amigo mío? Creo que nada,
si cotidianamente tu envidiable destino se cumple.

(para Pitta, Joaco y Bari)

9 comentarios:

  1. Respuestas
    1. No lo había pensado y hasta me costó unos segundos entender el comentario (afortundamente no lo tengo tan presente), pero la verdad es que sí, tranquilamente puede ser

      Eliminar
  2. Sos como ese baldazo de agua fria,
    en momentos de falta de oxigeno,
    que me despierta, que me sacude, que me abofetea...
    Qué haría sin vos, en esos momentos difíciles,
    cuando los parpados se cierran, cuando el garguero se seca...
    qué haría sin vos? no tengo certezas...

    ResponderEliminar
  3. No me durá 1 minuto en la boca, mis muelas lo piden a gritos!

    ResponderEliminar
  4. Como una patada en las bolas, pero más refrescante. El packaging me lleva a pensar que estas mismas pastillas pueden haberse vendido en Europa del este a mediados del siglo XX. Qué hermoso.

    ResponderEliminar
  5. Tranquilamente se lo podés dar a Zambayonny para que te arme un hit y ser un buen motivo de olvidarse los auticulares para que todos lo escuchen.

    ResponderEliminar
  6. Exelente! ojo con la hermana de naranja...explota!...

    ResponderEliminar
  7. Naaa, solo un traidor podría decir eso...

    Las naranjas no le ganaron a nadie. Al igual que las azules (que todavía no definieron ni de qué son). Deberían desterrarlas!!!

    Las refresco SON ROJAS o NO SON!!!

    Aunque viniendo de vos, Flavio querido, se puede esperar cualquier cosa... hasta que digas que son "coloradas"

    Saludos

    ResponderEliminar